Del 8 al 10 de septiembre de 2025, la Iniciativa BASE, en colaboración con My Climate Risk (Programa Mundial de Investigaciones Climáticas – WCRP), Rede Clima y con el valioso apoyo de Fundo Casa Socioambiental, COIAB (Coordinación de las Organizaciones Indígenas de la Amazonía Brasileña) y el Instituto de Investigación Económica Aplicada (Ipea), organizó el taller de tres días titulado “Evidencia climática para pérdidas y daños en el contexto de los incendios forestales en los biomas del Amazonas y el Pantanal”.
Este evento reunió en Brasilia a 42 participantes —líderes indígenas, miembros de brigadas voluntarias y comunitarias, investigadores/as y responsables de políticas públicas— para co-crear nuevos caminos para la evidencia climática, la prevención de incendios y la justicia climática en los biomas del Amazonas y el Pantanal.
Esto fue lo que aprendimos:
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La crisis de los incendios forestales en Brasil se agrava. El cambio climático está haciendo que los incendios sean más frecuentes, intensos y destructivos, amenazando ecosistemas, medios de vida y formas de vida.
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Las pérdidas y daños económicos y no económicos son palpables. Los incendios destruyen lo que no puede ser reemplazado, y quienes más sufren son los pueblos y comunidades más cercanas.
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El financiamiento debe llegar a la primera línea. Apoyar a las brigadas comunitarias y voluntarias —a menudo sin remuneración ni protección— es una inversión inteligente y justa en prevención, adaptación y justicia climática.
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El fuego es político. La débil regulación de la tierra, la apropiación ilegal y los delitos ambientales alimentan esta crisis. Se necesita rendición de cuentas y una mejor gobernanza ahora.
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Las brigadas comunitarias y voluntarias son las primeras en responder —previniendo, conteniendo y restaurando ecosistemas después del fuego—, pero muchas operan sin pago, sin protección ni reconocimiento, y con sus propios recursos. Apoyarlas no es un acto de caridad; es una inversión estratégica y justa en prevención, adaptación y resiliencia.
Los participantes debatieron sobre la importancia de usar múltiples líneas de evidencia para identificar y evaluar las pérdidas y daños causados por el cambio climático. El análisis científico puede ofrecer perspectivas valiosas, pero solo cobra verdadero sentido a través de un intercambio genuino basado en la humildad y la confianza. El conocimiento de las brigadas locales y las comunidades es indispensable, tanto para mostrar los límites de los modelos científicos como para iluminar las pérdidas que van más allá de lo que puede medirse fácilmente.
Lo que hizo único a este encuentro fue el diálogo seguro y respetuoso que surgió entre instituciones científicas y brigadas comunitarias. Los participantes destacaron lo inusual que es encontrar un espacio donde todas las voces sean escuchadas en igualdad de condiciones. Los investigadores se marcharon inspirados para conectar su trabajo con las realidades locales, mientras que los brigadistas sintieron que su experiencia y conocimiento fueron realmente valorados.
El taller también fortaleció alianzas entre diversos sectores. Organizaciones como Fundo Casa Socioambiental, GAIA Social y COIAB compartieron experiencias concretas sobre cómo los mecanismos de apoyo local pueden fortalecer a las brigadas voluntarias. La presencia de actores del sector público, incluidos representantes de Pulso Público y del Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático de Brasil, abrió nuevos canales de colaboración en materia de prevención y gobernanza del fuego.
Los participantes dejaron Brasilia con un propósito compartido: amplificar las voces de la primera línea, construir evidencia climática plural y aplicable, y promover políticas y financiamiento que lleguen a los territorios donde se desarrollan los incendios forestales.
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